viernes, marzo 26, 2010
Parece que llega y aún no llega...
martes, marzo 23, 2010
Cofradía de calles anchas


La cofradía se rompe, las muchas horas en la calle, siempre la rompieron allí, cuando el corazón de Sevilla despide a La Paz y la hermandad se encuentra a solas con su gente, después llegará la última multitud en el Parque, pero hasta entonces iremos casi a solas, el Seminario (siempre será conocido así en El Porvenir) y el foso de la Universidad nos acogerán destartalados para que los nazarenos recuperen fuerzas y la cofradía se recomponga de las emociones. La vereda de adoquines nos llevará hasta la entrada en nuestra gloría particular, el parque de María Luisa, el Parque a secas, nuestro Parque. El parque en el hemos jugado de niños, en el que hemos corrido detrás de las palomas, en el que nos hemos refugiado en las escapadas del colegio, el parque en el que hemos reconocido la verdad imprecisa de los primeros amores, el parque... en el que nos hemos sentido padres al llevar a nuestros hijos a revivir nuestra propia historia. Ese mismo parque nos ha visto crecer como nazarenos, en él hemos ido ganando tramos en el cuadrante de la cofradía, viendo cada vez más cerca los pasos, en sus calles hemos paseado la ilusión de una mañana estrenada de Domingo de Ramos y en él hemos arrastrado nuestro cansancio de vuelta. La Paz se siente allí acogida, es como si ya estuviera en casa, es la frontera que delimita el barrio de El Porvenir; pero forma parte de este. La noche se hace cálida, alumbrada por los brillos anaranjados de los cirios que dejan su estela pastosa de cera sobre el suelo. El envés de las hojas altas de los árboles devuelve el reflejo empobrecido de la luz que les llega, mientras la cofradía avanza, se oirán, saetas y clarines llorosos. Las filas de nazarenos se comprimirán involuntariamente queriendo estar más cerca Ellos.

Este año será distinto, la negritud de la noche se hará aún más intensa cuando dejemos la media luna entre dos torres para buscar a las tres enamoradas del Parque. Nunca pasamos por allí, y desde allí hasta reencontrarnos con la piel rojiza de la Torre Sur los árboles conformaran una cerrada bóveda que será atravesada por la médula blanca que antecede a la cueva de luz y plata que cobija a La Paz. Nos espera un Domingo de Ramos distinto e inolvidable, porque si La Paz es una cofradía plena en el Parque este año lo será más. Merecerá la pena conocerlo.
domingo, marzo 21, 2010
¿Qué Domingo de Ramos?

miércoles, marzo 10, 2010
70 AÑOS ENTRE NOSOTROS
EL ESPEJO DE LA SEMANA SANTA
Francisco Robles
La Semana Santa de Sevilla es un espejo que atraviesa los siglos, un cristal donde se va reflejando la historia de la ciudad, y viceversa. Los acontecimientos históricos tienen su fiel reflejo en esta celebración que lo abarca todo, desde ese sentimiento religioso que adquiere una pureza que no se da en la mayoría de las liturgias celebradas al aire libre o bajo las bóvedas del templo, hasta el costumbrismo que mana de la vertiente cívica de la fiesta. Tan es así, que Roma deja su huella en las cofradías de barrio que lucen esos plumeros tan sevillanos aunque en esa época no hubiera Semana Santa.
Las cofradías, que vertebran la ciudad hasta el punto de confundirse con ella, se han ido fundando a lo largo de los siglos por circunstancias muy diversas que siempre tuvieron relación con el momento histórico en el que vieron la luz. No es casual que muchas hermandades se fundaran a mediados del siglo XVI, cuando Sevilla era puerto y puerta de Indias, cuando esta ciudad se había convertido en la metrópoli de Europa. Las circunstancias históricas también ayudaron a la fundación de la Hermandad de La Paz o del Porvenir, que como decía Núñez de Herrera, en esto también hay sus opiniones. La Paz se funda al finalizar la guerra civil, el hecho histórico más desgraciado de la historia contemporánea de la ciudad. La Semana Santa sufrió los rigores del conflicto tras una década convulsa en la que hubo años sin procesiones en la calle. Se quemaron iglesias y conventos. Y algún día se estudiará, sin los prejuicios de la media memoria histórica, la identificación de las imágenes con el pueblo durante aquella época. Como bien señala David Feedberg en su imprescindible libro “El valor de las imágenes”, el iconoclasta que destruye un icono le da una importancia que en algunos casos supera a la que le confiere el devoto. ¿Por qué? Muy sencillo. La persona que profesa devoción a una imagen sabe –o debe saber, que es distinto- que se encuentra ante un icono que representa a Alguien que está más allá. El iconoclasta, por el contrario, cree que al destruir el símbolo se carga el concepto, ya que no va más allá del significante. Para él, la Virgen es la imagen de madera, y el Cristo es el crucificado que ha salido de un taller barroco. No hay nada más. Este no es el tema del presente artículo, pero apuntado queda para que alguien lo retome con valentía y rigor.
Aquella Semana Santa popular de los felices años veinte pasó por la mencionada década convulsa de los treinta, y llegó exhausta a los años que dieron inicio al franquismo. La Semana Santa se convierte en una fiesta más oficial, más severa, menos espontánea. O eso pretenden los dirigentes de la época. En lo literario se observa perfectamente este cambio. Un ejemplo muy concreto. Rafael Laffón publica antes de la guerra un delicioso libro: “Ditirambo de las cofradías de Sevilla”. Cuando termina la contienda, Laffón reedita su obra pero le cambia el título: “Discurso de las cofradías de Sevilla”. Ditirambo sonaba a Dioniso, el dios griego que encarnaba el gusto por la fiesta carnal. En la primera edición aparecen unos nazarenos de la Macarena ebrios de alcohol. En el libro que dio a la imprenta tras corregirlo, los nazarenos ya estaban sobrios… Con esto se dice todo.
Después de la guerra civil ya no se escriben libros tan llenos de gracia popular como “Sevilla: Teoría y realidad de la Semana Santa”, obra maestra de Antonio Núñez de Herrera. Ni salen a la calle esos libritos deliciosos que llevan el aroma del incienso mezclado con el serrín de las tabernas, como la colección de sonetos que lleva el título de “Lirios y claveles” y que se debe a la enigmática firma del Bachiller Fulano de Tal. Tampoco se registran esas crónicas vibrantes de escritores extranjeros como el argentino Roberto Arlt, ni aparece el surrealismo de su paisano Oliverio Girondo. Habrá que esperar unos años para que se acerque el británico Charles David Ley y vea la Semana Santa de la privilegiada mano de Rafael Montesinos: el resultado es un poema de gran calidad literaria que retrata una Semana Santa popular que persistió a pesar de las prohibiciones de la época.
Y es que la Semana Santa es, al final, lo que el pueblo sevillano quiere que sea. Han pasado los años y ahí están las cofradías. Libres de las adherencias del pasado. Como las imágenes, que a pesar de los años parecen recién salidas del taller de la memoria. Este año se cumplen los setenta de la hechura del Cristo de la Victoria. ¿De qué Victoria? De la que aparece en el sudario que pende de la cruz de la Canina: “Mors mortem superavit”. El Moreno del Porvenir, como lo llaman los iniciados en las claves populares de la fiesta, sale cada Domingo de Ramos como el sol: para todos. En realidad Él no cumple los años, porque es el Padre del tiempo. Los que cumplimos somos nosotros. O los ‘descumplimos’, si se me permite el palabro. Porque uno, que ya tiene más años en el debe que los que pueden restarle en el haber, vuelve a ser un niño cuando este Nazareno sale a la calle para enfrentarse directamente a la que tanto tememos y decirle cara a cara. “Muerte, ¿dónde está tu victoria?” Con minúscula. La mayúscula se reserva para Quien se la ganó como las buenas levantás: a pulso.
miércoles, febrero 24, 2010
Porvenir años veinte


lunes, febrero 15, 2010
Salida de La Paz 1955
martes, febrero 09, 2010
Hace 18 años...
El 31 de enero se cumplían 18 años de una actuación determinante para el desarrollo de la ciudad en el entorno de El Porvenir y del mismo barrio propiamente dicho. Lógicamente, era la noticia del día siguiente.
Ese día caían las instalaciones industriales de la fábrica de gas propiedad de la Sociedad Catalana de Gas y Electricidad, construido por Aníbal Gonzalez en 1915, en el que edificio más singular era la denominada Torre del Agua, aún en pie.
La imagen está tomada del trabajo La rehabilitación de la Torre del Agua. El edificio de la Catalana de Gas, publicado en la Revista Aparejadores en julio de 2004.
miércoles, febrero 03, 2010
En el recuerdo. Joaquín Gutiérrez
martes, enero 26, 2010
Calle "Paz del Porvenir"
sábado, enero 23, 2010
Festividad de María Santísima de la Paz
lunes, enero 18, 2010
Tertulia Taurina "El Porvenir"


sábado, enero 09, 2010
El Señor de Pasión en El Porvenir

sábado, enero 02, 2010
Cabalgata de Reyes Magos. El Gran Visir de El Porvenir
lunes, diciembre 28, 2009
A despedir 2009 corriendo. FELIZ 2010
jueves, diciembre 24, 2009
lunes, diciembre 21, 2009
lunes, diciembre 14, 2009
Un prieguense en El Porvenir. Antonio Barrientos
sábado, diciembre 05, 2009
Uno del barrio en Graná

jueves, diciembre 03, 2009
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

