Un barrio cualquiera, con muchas de sus aceras hechas un asquito. Al ser antiguas, en ellas se combina una banda de albero con otra pavimentada.
Un día cualquiera, digamos hace poco, un importante (importanta en este caso) cargo del gobierno autonómico en cuestión, decide irse a vivir a tan fantástico barrio. Dicho y hecho, se busca casa, se alquila casa, se arregla casa. Hasta ahí una secuencia lógica.
Pero, ¡oh! cosas que pasan, las aceras están regular. Solución: se hace una llamadita y de inmediato aparecen unos personajes que diligentemente arreglan la acera, eliminan la banda de albero, que es muy antiguo y suelta polvo; en la esquina en cuestión ponen pivotes "anticoches" (claramente diferenciados de los que por allí crecen de vez en cuando). Y ¡TACHÁÁÁN!, todo arreglado en cuestión de días.
P.D. El resto de aceras y vecinos que esperen. Busquen la esquinita, es lo que tiene la evidencia.