

El pasado sábado se bendijo en nuestra parroquia la nueva saya y manto negro para la Virgen de la Paz, supongo que será el que luzca el mes que viene. La saya ha sido bordada por Mariano Martín Santonja y el trabajo se enmarca dentro de un programa de mejora de enseres que contempla la restauración de dos sayas antiguas con bordados de Padilla. El manto es obra de las manos de nuestra querida Angelita Cejas.
Por cierto, que estas piezas no tienen nada que ver con el manto blanco de camarín, cuyo proyecto se puede ver al lado, el cual está promovido por un grupo de hermanos y que esperemos se haga realidad lo antes posible.